Mejor perroflauta que perropolicia o Plaza de Sol, estado policial

Hace poco menos de tres meses, quedé con mi madre para vernos, charlar e intercambiar impresiones sobre el mundo y lo poco que nos gustaba la deriva que estaba tomando. En Sol, una tienda de campaña y un grupo de personas recogían la memoria y la protesta ante la violencia y las detenciones policiales acaecidas durante la noche del 15 Mayo. Un día mas tarde, cientos de personas nos reuníamos en la Plaza de Sol a modo de protesta por el desalojo de dicho grupo durante esa misma madrugada y comenzabamos la ocupación de la plaza.

Y se continuaron con las protestas y se continuó con el campamento, y se denominó indignadxs a los integrantes de este movimiento. Y con esa palabra se comenzó a utilizar una etiqueta que los medios de comunicacion masivos consideran sencilla y útil, aunque de facto surgen numerosos problemas a la hora de decidir quien se acoge debajo de ella. Porque indignadxs los estamos todos, una sociedad que dice basta, pero en la que no todos se manifiestan de igual modo en su descontento, porque este movimiento exige tiempo, sacrificio y  porque, aún cuando las cosas nos van mal, resulta complicado asumir que estamos formando parte de un sistema político, social y económico que se desmorona, que se destruye el solo sin que los ciudadanos podamos hacer nada; en este último pensamiento reside el problema, porque aunque la teoría afirma que el poder lo tiene la ciudadanía y que por acuerdo tácito se lo cede a  sus representantes, la práctica deriva a que dichos representantes cogen el poder, pero no asumen su responsabilidad con las propuestas y los caminos a seguir que demanda el origen de todo, el pueblo, nosotros.

Porque el 15M no es un movimiento de unos pocos, o no debiera serlo. Ayer, en la verguenza para la libertad que supuso el inicio del estado policial de la Puerta del Sol, me sentí como en casa; las protestas se asemejaban a una reunión de excompañeros de instituto, nuestras caras nos resultaban familiares: conocidos de una comisión, currantes de los primeros días, amigos encontrados en los grupos de trabajo, vecinos del barrio descubiertos gracias a este movimiento, cámaras y reporteros que se esfuerzan en mantenernos informados y que sufren detenciones por ejercer este derecho. Vale que estamos en agosto, vale que estamos de vacaciones, pero no quiero tener la impresión de que, por muchos que seamos, seguimos siendo los mismos. Esto me lleva a dos lecturas diferentes, una positiva, pensando que la semilla del descontento se ha sembrado hondo en el interior de una serie de personas con inquietudes comunes y que si seguimos unidos podemos conseguir grandes cosas, y otra negativa, ya que a pesar de todos los esfuerzos, informaciones y horas dedicadas, gran parte de la ciudadanía no considera necesario o útil unirse a nuestras propuestas.

Esta mañana volví a pasear por Sol y me invadió la misma sensación de angustia, impotencia y cabreo ante la toma de la plaza por parte de la policía que ayer a las siete de la tarde, cuando cumpliendo con un ritual familiar no escrito de ver a mi madre en vísperas de grandes movilizaciones,  fui testigo del despliegue de columnas de agentes, cada vez más y más amenazantes, que comenzaban a registrar mochilas y a pedir DNIes a todo aquel que resultase mínimamente sospechoso. Pobres, piensan que todos los indignadxs llevamos el look última tendencia, manifestación primavera-verano 2011… Y mucha gente se paseaba como si nada, siguiendo con sus rebajas, sus compras, como queriendo barnizar la plaza de una pátina de normalidad que a todas luces queda en nada, cuando ni siquiera se permite a los ciudadanos sentarse a escuchar musica al borde de la fuente (considerando tema aparte la actitud de la asociación de comerciantes). Es indignante, me escandalizo de que más gente no se escandalice, de que permitamos que se pisotee nuestra libertad y dignidad a base de miedo y violencia. Porque esto es una provocación, nos avisan de que esta es su plaza y lo será mientras ellos lo decidan y que si queremos, podemos intentar recuperarla. ¿Cómo, con vuestras armas? Con violencia directa no se soluciona nada, funciona mejor la táctica de una guerra de guerrila y desgaste implicando al mayor número posible de gente , y con altas dosis de sensatez y humor como los chicos de @acampadapolicia.

Y esto me lleva a otra pregunta que ronda en mi cabeza desde la celebración ayer de madrugada de la Asamblea en la Plaza Mayor. ¿Qué significa Sol?, ¿es un símbolo tan fuerte que debemos hipotecar nuestras fuerzas en él?, ¿no se quería descentralizar el movimiento para difundirlo mejor? Lo que me queda claro es que la fuerza del símbolo se siente con más fuerza en gente que no ha estado en Madrid durante la acampada, en los participantes de las marchas procedentes (o no) de otras acampadas, en los ciudadanxs españolxs que sigue el movimiento desde el extranjero. ¿Existe esa fuerza real o es el icono creado por los medios de comunicación y poder para reducir el movimiento a unos cuantos elementos y poder atacarlo, que no asumirlo, más fácilmente? Son preguntas sobre las que debiéramos reflexionar esta tarde para marcarnos un camino a seguir, el nuestro, no el que otros nos obligan. Porque la fuerza radica en que hemos asumido que la calles son nuestras, hemos asumido que el poder es nuestro si nos mantenemos unidos y eso debe verse reflejado en cualquier plaza y ciudad. ¿Debiéramos tomar todas las plazas de Madrid y provocar que la policia las tomase después y así crear un malestar ciudadano por vivir en una ciudad vallada y donde sobrevuelan helicopteros toda la noche?, ¿de esta manera conseguiríamos concienciarnos de que se esta jugando con nuestra vida y con nuestros derechos más elementales?

¿Cuál es la razón de que esta toma policial se produzca en este momento? ¿Es sólo por la visita del Papa?, ¿tanto miedo existe a un posible sabotaje y a la imagen que se transmita al resto de paises?, ¿el adelanto electoral influye?, ¿se pensaba que en agosto nuestras fuerzas serían menores?, ¿es una estrategia para impedir que se continúe con la organizacion cimentada en los barrios?

Muchos interrogantes, entre todxs debemos encontrar las respuestas. Porque la unión hace la fuerza, así de simple y sencillo. Esta tarde, desde las seis en Jacinto Benavente, se continuará, sin prisa y sin pausa con las reflexiones, protestas y acciones.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s