15-M, el río que no debe cesar

Reconozco sentirme emocionada. Y altamente sorprendida. Y por fin, orgullosa de la sociedad en la que vivo. El domingo participé en la manifestación, no llegué a vivir la situación de violencia que impulsó esta acampada, esto es, la protesta por los detenidos, continuada por la necesidad de seguir gritando que vivimos en algo que llaman democracia y no lo es. El lunes me pasé con mi madre por sol, por curiosidad  y con la idea de levantarme al dia siguiente e ir a hablar con ellos, porque esa noche tenía una cita ineludible. Me levanté con malas audiencias y con malas noticias, habían desalojado a los acampados esa madrugada, a una hora que sugería premeditación y alevosía. Pero calcularon mal sus fuerzas, las nuestras y el caldo de cultivo que se había formado. Porque todo esto ha empezado hace tiempo, con pequeñas concentraciones en Sol, con pequeñas protestas ciudadanas, pero ha sido la manifestación el detonante de la protesta y el desalojo la chispa definitiva.

Porque el martes allí estábamos en Sol, en nuestra plaza, gritando las mismas proclamas, quejándonos por los detenidos y manifestando que queremos un cambio ya, una democracia real ya. Se cortaron cartones, se pegaron al suelo, se estiraron lonas y se comenzó la organización: intendencia, información, acción, limpieza, legal, infraestructura interna; armados con muchas ideas, lápiz, papel y ganas de demostrar que el compromiso no es solo una pose, porque se trata de nuestro futuro. En algun lugar, un móvil tiene esas imágenes de gran fuerza por lo real y cotidiano, no por los grandes gestos, aunque también, y así os lo cuento, se grabaron en mi memoria. Porque no era botellón paramos de beber, porque tomábamos nuestra plaza como casa y debíamos guardar y guardarnos un respeto.

Gente que se quedó a dormir, otros nos fuimos, pero con la conciencia de volver siempre que fuese posible. Mi implicación es emocional, porque aparte de la primera noche donde colaboré para acomodarnos en nuestra nueva plaza, me he limitado a pasear, tomar fotos, montar vídeos, animar a la gente a que acuda a la protesta y a difundir la información y los ánimos que alli suceden. Y hoy, acudiendo a la asamblea, atendiendo a las propuestas, valorando la intención de escuchar, de ser escuchados y de guardar un orden (los que hablan de anarquía no se han pasado por Sol) para que todos tengamos nuestra oportunidad de expresarnos, me he sentido feliz y orgullosa. Porque hoy, no sólo estaban las caras, cada dia mas ojerosas, de la gente que se ha implicado desde el primer día y que son muy reconocibles si te pasas por allí, sino que estaban reunidos gente de todas las edades, esa que antes no creía que nada pudiese cambiar, pero que al fin se deciden a unir su voz al descontento general. Y no sólo se habla en la asamblea, también se forman corrillos entre gente muy heterogénea para proceder a discusiones e intercambios de ideas. Porque la democracia es un foro donde deben debatirse las cuestiones que interesan a los ciudadanos, porque el poder está en el pueblo, porque hay que creerse de una vez que el pueblo unido jamás será vencido. Pero no solo en España, sino a nivel global.

Algunas voces piden que los políticos se acerquen a la plaza. Ellos y ciertos periodistas deberian empaparse de este ambiente antes que meter miedo al resto de gente que no se une; pero no vienen porque no tienen respuestas, no tienen nada que decir, nos dan la razon como a los tontos porque creen que así ganaran un puñado de votos; nos dan la razón porque aquí, en sol, hacemos lo que no hacen ellos, unirnos, hablar de los problemas, discutir, sacar unas conclusiones y unas propuestas para hacer que el mundo sea más habitable y solidario. Porque la Ley electoral no funciona, porque cuando las cosas no funcionan, hay que cambiarlas y porque tenemos derecho a exigir nuestros derechos.

Y esta noche cacerolada a las ocho, con gran orgullo de vivir esta experiencia y con la voluntad de que esto no se acabe aquí, sino que sea el primer paso hacia un cambio.

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2 thoughts on “15-M, el río que no debe cesar

  1. Se me pone la piel de gallina al ver la magnitud que está agarrando esto, me encanta. De verdad, que orgullosa me siento de mi ciudad. Sí, ahora sí.

  2. a la clase política les ha pillado por sorpresa, desde luego, todo el protagonismo de la campaña electoral se les ha ido al garete. me alegra, que se le pongan los micros a la gente que tiene propuestas nuevas, cosas importantes que contar, en lugar de tener que escuchar los cuentos de campaña tradicionales. a ver si reaccionan ellos también!

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